
Lo que no sabía es que Stiller, antes de ser tan popular como es hoy (y sufrir su trastorno bipolar en silencio), había hecho un show para la televisión llamado The Ben Stiller Show. Lo producía la cadena MTV y en el capítulo doce dejaron de emitirlo para siempre.
Una jugada, la de la MTV, que no debió ser muy popular, ya que al cabo de pocas semanas ganaron el premio más importante de la televisión al mejor guión de comedia: el EMMY.
Ahora, el Museo de la Televisión pide los episodios para su conservación, se venden a precio de oro y sobre todo, se disfrutan porque son realmente divertidos.
Anoche estuve viendo algunos de los episodios y he seleccionado dos imitaciones al cienciólogo más popular de Hollywood. No sé si son realmente brillantes, pero mi antipatía por Tom Cruise (que sigo diciendo que es un gran actor y una persona que selecciona muy bien sus películas y aún así, creo que es un baboso) me ha hecho reír a carcajada limpia.
Para los que sepan menos inglés, la primera es una imitación muy directa y poco sutil. Se trata de una especie de anuncio de Tom Cruise en Broadway. Hace referencias a Rain Man, Nacido el 4 de julio, Top Gun, El color del dinero, Cocktail y Risky Business... Dura muy poquito y hay que aguantar los primeros 40 segundos, que no son muy buenos. Vale la pena verlo:
Y el segundo es una parodia realmente inteligente de Algunos hombres buenos, pero en este caso, en vez de militares son boy-scout y el crimen que cometen es ponerle la mano a un boy-scout en un vaso de agua cuando duerme y atarlo a un palo. En el juicio, Tom Cruise y Jack Nicholson se ven las caras... ¿Que quiere de mí? ¡Quiero la verdad!
No voy a abusar de los vídeos, pero tengo que apuntar la versión de Jungla de Cristal que hace Stiller... ¿un edificio acristalado? ¿un aeropuerto? ¿el metro? No, está vez, Bruce Willis se enfrenta a los villanos en un supermercado.