
Cada facultad tiene su historieta, como esa de Filosofía en la que un profesor suspende a todos los alumnos con cuestiones imposibles de resolver. Un día basó su examen en la siguiente cuestión: "¿Por qué?". La leyenda cuenta que el profesor suspendió a todos los alumnos, que se habían enrollado con cuestiones lógicas y sólo aprobó al que respondió correctamente el examen con un escueto: ¿Y por qué no?
Pero la historia-leyenda que se contaba en Ciencias de la Información es más interesante: dicen que a la redacción de un periódico llegó un joven, bastante enchufado y muy poco preparado, pero al que se tuvo que acoger por... bueno, un enchufado. Cosas de la vida, una noche tiene que ir a cubrir una boda muy importante entre dos celebridades y a la que iban a acudir invitados muy relevantes de la sociedad madrileña. Noticia que, por otra parte, ocuparía la portada de la edición del día siguiente.
La rotativa espera a que el joven periodista mande su noticia mientras el director se muerde las uñas. Pasan las horas y no se recibe nada. El tiempo se echa encima, así que deciden cerrar el periódico con otras noticias en portada (en el momento que nos contaron la historia, los móviles e Internet eran ciencia-ficción).
Al día siguiente, cuando el joven llega a la redacción, el director le llama a su despacho y le pregunta: ¿Por qué no apareciste para darnos la crónica? Y el periodista le contesta: No valía la pena, no hubo noticia. Los novios se enfadaron y no hubo boda.
¿No es genial?
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