11 abril, 2012

Cuando Pinocho se rascaba la pierna...

Uy... sí, este es uno de los grandes, grandes...

Tanto hablar de música de cine, de fotografía, de directores... que al final siempre me olvido de los actores. Y como decía mi viejo jefe en Filmoteca, el director de fotografía Juan Mariné, uno puede poner toda la parafernalia que quiera en un plano, pero nunca te olvides de que los actores tienen que salir guapos.

Nunca he tenido muy clara la línea que separa a un buen actor de un buen papel. Y desde hace años defiendo que los Oscars al mejor actor no lo ganan las personas, sino los personajes. Lo que si tengo claro es que el cine y el teatro no se parecen en nada (salvo por la obviedad de que, en ambos casos, un señor hace de otro señor).

Los que saben de cine de verdad, hablan de que un actor de cine mientras menos haga delante de la cámara, mejor. Hitchcock pedía caras neutras, que en el montaje les iba a dar su sentido y auténtica dimensión. 

He tenido la suerte de vivir unos cuantos rodajes y ver como un actor hace "nada" delante de la cámara es sorprendente, sobre todo cuando finalmente ves la película y ves que "nada" es brillante. E incluso he vivido la experiencia de ver un actor magnífico en un rodaje que finalmente no queda bien en pantalla.

Hay una anécdota magnífica de Jack Lemmon en su primera película. El director creo que era Cukor (después la cuenta Michael Caine en el vídeo):

Cukor: Lemmon, por favor, dame menos. Estás actuando demasiado.
Lemmon: De acuerdo.

Cukor: (otra toma). Lemmon, por favor, mucho menos.
Lemmon: De acuerdo.

Cukor: ¡Lemmon! Por favor, menos, menos, menos...
Lemmon: Pero señor, si hago menos, no haré nada.
Cukor: ¡Ahora lo empiezas a pillar!

Dicen que los actores de cine no deben actuar pero sí conocer los mundanos trucos que hay que hacer delante de la cámara. Porque la cámara de cine lo pilla absolutamente todo. Y esa es la magia.

De pequeño, me tenía fascinado esta escena de Pinocho (película que, dicho sea de paso, no me gusta nada) porque Pinocho se rasca la pierna. Teniendo en cuenta que es de madera, me asombraba que un artista hubiera tomado una decisión tan sutil y al mismo tiempo, tan magnífica. Pura actuación.

Y aunque se rasca dos o tres veces, la que me alucinaba está entre el segundo 0:33 y 0:34 por su sutileza:


Hay actuaciones que me parecen pura ciencia-ficción, imposibles de imitar y menos, de contar. Y mi ejemplo favorito es Anthony Hopkins en Remains of the Day. Creo con sinceridad que no hay actuación en la historia del cine igualable a la que hizo este hombre. Ya sé que James Mason, Spencer Tracy y Marlon Brando existen... pero creo que Hopkins, en esta película en concreto, está a otro nivel. Y os aseguro que puedo leer los pensamientos de su personaje.

Cuando hablaba de trucos ante la cámara, el que mejor los ha contado es Sir Michael Caine en una clase maestra televisada. Si queréis saber algunos trucos rudimentarios de cómo se debe actuar, a dónde se tiene que mirar y lo que no hay que hacer delante de la cámara, no os perdáis estos vídeos. Enlazo el primero que después es fácil seguir:

5 comentarios:

  1. elanonimotranquilo12:22 p. m., abril 12, 2012

    Hay en los extras de New york New york una anecdota de Liza (o quizas era en la serie sobre el musical) Es una escena en la que Liza tenia que mirarse al espejo y sus ojos se veian reflejados. En ese momento el personaje esta decidiendo que coño va a ser de su vida.

    Ella habia leido esa escena y pensaba, este es mi monento, aqui lo voy a dar todo, tengo que contar todo con los ojos, lo voy a petar...

    Empiezan a rodar, ella se pone intensa.. Corten...

    -Liza por favor no pongas esa cara..

    -Ok martin ok

    Rodando...Corten

    -Liza por favor menos intensidad...

    -Ok martin

    Asi una tropecientas veces...Entonces ya desesperaos dicen venga una mas

    Empieza a rodar... accion...

    y ella se mira al espejo y dice: por dios que grumo tengo en el rimmel, a ver si, si seguro mira mira...

    CORTEN MARAVILLOSO LIZA MARAVILLOSO

    Y ella misma contaba que cuando se vio en pantalla, parecia que realmente estaba decidiendo sobre su vida, tomando decisiones transcendentales cuando solo estaba mirando un grumo de rimmel en la pestaña.

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  2. Posiblemente a Pinocho se rascaba la pierna porque una carcoma o térmita le estaba molestando........ o no.

    Saludos.

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  3. No sé si te acuerdas pero nos reíamos a carcajadas con el picor de Pinocho. También odio esa peli ¿quién pensó que esa historia es un cuento apropiado para niños?

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  4. elanonimotranquilo11:58 a. m., abril 15, 2012

    y lo de matar a la madre de bambi? o la de dumbo? o dumbo borracho? o los niños perdidos?... todo cuento de niños es horrible en el fondo...


    Por cierto acabo de ver el 25 aniversario del phamtom... que coño le ha pasado a la brightman? no se puede cantar peor el phamtom of the opera, los 4 fantasmas se la comen por sopa, en especial mi adorado colm wilkinson.

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  5. Bravo. Ni siquiera había escrito sobre la aparición de la Brightman porque ella no me gusta nada. Lo único que ha cantado bien en su vida es el fantasma, que al fin y al cabo, está escrito pensando en ella. Sus discos con carátulas New Age, con su rostro al viento y unas cuantas velas, son cargantes y están pensados en un público extraño al que no le gusta la música clásica pero acepta sus arias. Quiero decir, hay mil versiones mejores de las piezas que ella selecciona.
    Pero su voz no sólo ha empeorado con el tiempo, sino que ha exagerado sus movimientos cuando canta convirtiendo en una especie de friki exagerado (muy a lo Sara Montiel) sin sentido. Además, las repetidas operaciones en su cara han hecho que no tenga demasiado sentido subirla junto al fantasma en un escenario: ella da mucho más miedo.
    Y Anónimo, tampoco me convencen los cuatro fantasmas. Se supone que si los pones juntos en un escenario es para hacer algo impresionante, no para que cada uno cante una frase y no me convencer en absoluto. La celebración es hacer un fantasma especial y que suene lo bien que suena, pero los bonus finales son un poco patéticos. Y que Webber diga "Sarah si ha aceptado cantarnos algo" enfrente de Michael Crawford que, claramente, no quiere cantar, es chungo, chungo.

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