04 enero, 2007

CASITAS DE CINE


Es una evidencia, pero lo contaré desde el principio. Igual que una persona cualquiera puede apuntarse en una agencia de modelos para asistir como figuración a las películas, también se pueden apuntar casas.

El equipo de decoración, junto con el director, cuando visitan localizaciones ven cientos de fotos de casas disponibles para rodar. Son lugares que normalmente están destinados a eso y suelen estar preparados. Hay que tener en cuenta que un equipo de rodaje son muchísimas personas y que van a modificar y a estropear el lugar de rodaje como una plaga controlada. Por este alquiler de espacio se paga una millonada.

En mi pequeña pero intensa vida laboral cinematográfica me he topado con alguna sorpresa. Por ejemplo, las escenas en la casa de Malena en Malena es un nombre de tango, que duran unos diez minutos en total (aunque el equipo de rodaje estuvo allí un par de semanas) se rodaron en un chalet maravilloso en pleno Madrid. Pasas tanto tiempo en esa casa que al final la conoces al dedillo. Ahora la puedo identificar en muchísimas películas, aunque me dejó sorprendido que en Familia, de Fernando León de Aranoa, transcurriera dentro toda la película.

Normalmente, una casa de estas sirve para muchas localizaciones de forma que te ahorras un montón de tiempo de traslado del equipo de rodaje.

Mirando en Internet me he encontrado algunas localizaciones de películas de mi infancia. Algunas han cambiado mucho. Recuerdo que la casa de ET. no tenía demasiadas plantas por fuera, estaba como recién construida... y mírenla ahora...

El cambio más estético ha sido el de la zona residencial de Poltergeist. Daría mi mano derecha por vivir en un sitio así, a ser posible, sin muertos bajo el suelo.

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